La presentación en la daadgalerie reúne obras de Edgar Calel, Francisco Copello, FCNN – Feminist Collective With No Name (Dina El Kaisy Friemuth/Anita Beikpour), Neda Sanai, Andrés Fernández, Delaine Le Bas, Dana Michel und Tracy Maurice, Naomi Rincón Gallardo, Grupo de Teatro Solvognen (The Sun Chariot) y un trabajo desarrollado especialmente para la exposición por un miembro actual del Programa de Artistas en Berlín del DAAD: Osías Yanov. El Programa DAAD Artists-in-Berlin es socio colaborador de la XI Bienal de Berlín y ha apoyado la producción de la obra Listening Service de Osías Yanov y Sirenes Errantes.

En particular, la obra de Francisco Copello está presente en la Bienal gracias a la colaboración de Fundación AMA, el Museo Nacional de Bellas Artes y la Familia Copello, quienes presentan una serie de obras que recorren la obra y vida de Copello.

Así, para enmarcar la exposición en la daadgalerie, los comisarios de la XI Bienal de Berlín escriben: “Las ciudades no están hechas de edificios, sino de cuerpos blandos en movimiento y sus cartografías de afecto. La ropa que usamos nos ayuda a crear, habitar y transformar el espacio . ¿Es posible vestir un lugar al que uno quiere ir? ¿Es posible vestirse con los cuerpos colectivos que deseamos? Bienvenidos al escaparate de los cuerpos rebeldes y sus coreografías de desarme. Arquitectura prêt-à-porter para movimientos vulnerables y su política de la moda, derribando la normalidad hipersexualizada de las colecciones de temporada de los grandes almacenes. La ropa como una segunda piel de protección y cuidado, exponiendo las mascaradas del nacimiento y los datos biológicos. 

La vestimenta y el traje como una fortaleza flexible y acariciadora, una habitación propia. Los gansos de Troya y las zarigüeyas como suaves recipientes orgánicos desde los que saltar y desmantelar los vendedores ambulantes de ganancias corporativas y destrozar los uniformes que imponen. Trajes y prótesis como actos de amor, formas de escuchar y estar con los demás y con nuestro entorno. Vestuario, revestimientos y descubrimientos, como lengua y territorio. Las paredes blancas se suavizan, se cubren con un velo, se hacen reflexivas a la luz, abarcando todo en su arrastre reluciente. Este es un escaparate de cuerpos queer y disidentes y sus feroces paseos”, señalan María Berríos, Renata Cervetto, Lisette Lagnado y Agustín Pérez Rubio.